Ni sumiso, ni callado, ni resignado

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Existen palabras comunes en nuestro vocabulario de creyentes que mal utilizadas han frenado cualquier intento de cambio y renovación en la iglesia y en la sociedad.

 

HUMILDAD: Que se define como el conocimiento y aceptación de los límites y debilidades, se ha utilizado erróneamente como sinónimo de humillación o de sumisión. A más de un alumno inteligente y destacado, con intervenciones espontaneas, claras, libres y auténticas lo han mandado a callar diciéndole “Sea humilde”, que es algo así como “no destaque”, “no brille”, “sea mediocre”. Recuerdo el relato de la serpiente que perseguía a la luciérnaga no porque le interesara comérsela sino simplemente porque brillaba. Santa Teresa decía que Dios le había revelado que humildad es “Andar en verdad” ante Dios y ante la gente, es decir sin máscaras. Ella, reformadora y rebelde fue catalogada en su tiempo por las autoridades religiosas como: “Monja Inquieta y andariega, desobediente y contumaz.”

 

PRUDENCIA: Cuyo significado religioso es la “Virtud cardinal del catolicismo que consiste en discernir y distinguir lo que está bien de lo que está mal y actuar en consecuencia.” Se ha utilizado como sinónimo de “no diga”, “no critique”, “no denuncie”, cuando al contrario, según la definición católica de esta virtud, si algo está mal sería imprudente no denunciarlo.

 

RESIGNACIÓN: Cuántas veces hemos escuchado esta palabra fatídica: resígnese, aguante, no luche, no cambie, acepte lo que le tocó, sufra aquí para ser feliz en el más allá, todo lo que pasa es porque Dios lo quiere. Por eso monseñor Helder Cámará, obispo de Recife “Brasil” y en proceso de beatificación, decía: “Nos sometemos a la voluntad de Dios, no a la voluntad de los hombres”, como una forma de decir que no todo lo que pasa es voluntad de Dios. Esta palabra debería quedar excluida del vocabulario católico. Lo dice el padre Ignacio Larrañaga, sacerdote y maestro espiritual de multitudes recientemente fallecido: “Resignación no es una palabra cristiana sino estoica… (filosofía que consistía en aguantarlo todo sin quejarse ni tratar de cambiar las cosas)… la palabra cristiana es la ESPERANZA. “La cruz de Cristo no es “la resignación” antes de tiempo. Al contrario, es el resultado de no haberse resignado nunca.” José Ignacio Gonzalez Faus S.J

 

Esto se aplica, por supuesto, a las sociedades también “Los sumisos, los mansos, los indiferentes, los sufridos, los resignados, son la masa, la muchedumbre, que con su pasividad, su modorra y su falta de carácter, hacen lento y doloroso el avance de las sociedades” Ricardo Flores Magón. “Los pueblos rebeldes caminan hacia la libertad, los sumisos hacia la esclavitud” Librado Rivera

 

Dios nos conceda la santa rebeldía y la santa insumisión que el Espíritu Santo ha regalado a los grandes reformadores de la iglesia y el mundo. Amén

 

Padre Chulalo

Acerca de Padre Chulalo

Sacerdote Cristiano Católico, Predicador, Humorista y Escritor Barquisimeto, Venezuela http://padrechulalo.blogspot.com/

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